Sillas Auto a Contramarcha (ACM)

Las sillas de coche a contramarcha permiten que los bebés y niños viajen mirando hacia la parte trasera del vehículo, ofreciendo una mayor protección para la cabeza, el cuello y la columna vertebral en caso de impacto frontal.

La normativa europea R129 exige viajar a contramarcha hasta, como mínimo, los 15 meses. Sin embargo, se recomienda mantener esta orientación durante el mayor tiempo posible, respetando los límites de cada silla.

Para elegir la mejor opción, es importante valorar tanto la homologación como los resultados de pruebas independientes de seguridad, como las realizadas por el ADAC. En Pelouros te ayudamos a encontrar la silla ACM más adecuada para tu peque y tu vehículo.

A continuación, te explicamos qué es el ADAC y cómo valorar sus resultados.

¿Qué es el ADAC?

El ADAC (Allgemeiner Deutscher Automobil-Club) es el principal club automovilístico alemán y una de las referencias europeas en seguridad infantil en el automóvil.

Dos veces al año, el ADAC realiza pruebas independientes de sillas de coche para bebés y niños, junto con otras organizaciones europeas. Estos ensayos van más allá de los requisitos mínimos de homologación y evalúan aspectos fundamentales para elegir una silla segura.

¿Dónde comprar Sillas de Coche con ADAC

En Pelouros somos especialistas en sistemas de retención infantil (S.R.I.) y asesoramos, instalamos y revisamos las Sillas Auto de cientos de familias en Galicia. Si eres de Vigo, Pontevedra o de cualquier zona de Galicia contacta con nuestro equipo para reservar tu cita previa y asesorarte en la mejor silla de coche para tu bebé.

Nuestras Sillas de Coche

Preguntas Frecuentes

El test, realizado por un consorcio de automóviles club y consumidores europeos, en el que participa el RACE, mide cuatro parámetros fundamentales en sillas que están homologadas para su venta: seguridad, facilidad de uso, ergonomía y sustancias perjudiciales.

Seguridad: una buena silla infantil protege al niño incluso en accidentes como los que se tienen en cuenta en el presente ensayo. Los accidentes simulados en este test son más graves que los previstos al establecer los requisitos legales.

Facilidad de uso: diversos estudios han demostrado que, a menudo, se producen errores en el uso de las sillas infantiles. Las buenas sillas infantiles son sencillas de utilizar e intuitivas, lo que reduce el riesgo de errores en su utilización.

Ergonomía: en una buena silla infantil el niño va cómodo y relajado. Además, ofrece el espacio suficiente tanto a niños altos como a niños robustos.

Sustancias perjudiciales: Las buenas sillas infantiles cumplen la legislación, las normas y las disposiciones sobre sustancias perjudiciales contenidas en juguetes y materiales textiles.